Aquella noche flor no pudo dormir, el rostro de Benjamin se hacia presente constantemente, el joven de cabello castaño, ojos pardos y tez clara se había clavado en su mente, pero mas aun lo que le había dicho… paso despierta casi toda la noche y al día siguiente no podía estar bien en el colegio, parecía un zombi.
Javiera: ¿que te pasa?
Flor: nada… no dormí bien
Javiera: mita tu… ja... no me lo vas a creer, pero tienes ojos de…
Flor. ¿Ojos de que? ¿De que? (de enamorada no, por favor no…)
Javiera: de trasnochada… se ven chistosos jajaja
Flor: (sonrojada) ahh jaja… si
Javiera: bueno me voy… nos vemos
Flor: dale chao…
Paso la hora de almuerzo y camino hacia su casa, aun sin explicación de lo ocurrido el día anterior. Los árboles sonaban como testigos de lo ocurrido, sus cuadernos cayeron repentinamente y al recogerlos una sombra frente a ella se dejo ver.
Flor: ¿tu? Eee ¡¡hola!! (Con una gran sonrisa)
Benjamin: buenas tardes ojos lindos… nos volvemos a encontrar
Flor: si… oye porque te fuiste anoche sin despedirte siquiera
Benjamin: si, lo siento… me llamaron
Flor: ¿ah? Mm... Bueno… oye pensé mucho en ti anoche
Benjamin: que linda eres
Flor: talvez eres mi príncipe azul, si… ¡¡¡ya lo encontré!!!
Benjamin: mi niña, te cuento…. Yo no soy tu príncipe, ¿te cuento porque?
Flor: mmm… si dime (dudosa)
Benjamin: porque soy tu ángel
Flor: jaja… sigues con tu bien humor… jaja
Benjamin: es verdad, tengo una misión
Flor: a ver… ¿y cual seria?
Benjamin: ayudar a que seas feliz…
Flor: mmm… bueno sigamos tu juego… ¿Qué hacemos ahora?
Benjamin: nada… si quieres me puedes hacer una pregunta
Flor: mmm… ya… ¿que edad tienes y si te has enamorado alguna vez?
Benjamin: jaja… tengo dieciocho años y nunca me he enamorado…
Flor: ¿porque?
Benjamin: porque los ángeles no se enamoran
Flor: aquí va la otra pregunta…
En segundos el ya no estaba… sola en la calle se encontraba y comenzó hacer frío, se coloco su polerón y camino hasta su casa.
No puedes pedir eso… esta prohibido – tu sabes que es importante para mi, por favor – está decidido y tienes que admitirlo, es difícil, pero nunca te había pasado esto – es especial, dame esta oportunidad – no puedo…
Flor: ¿que haces aquí? Este es mi sueño…
Benjamin: te dije que los sueños existen… encuentra el sueño que perdiste… y se muy feliz,
siempre…
Flor: suena como despedida… ¿Qué pasa?
Benjamin: fue lindo conocerte… gracias por darme la oportunidad de contemplar tus lindos ojos…
gracias mi niña…
Flor: noooo… este es mi sueño, quédate aquí… por favor…